Riverside Agency

Realizar una búsqueda avanzada +

Ingresar

¿Olvidó su contraseña? Haga click aquí

Jean Echenoz

Reunimos cuatro novelas de Echenoz cuyo hilo conductor es un recorrido por el convulso y estimulante siglo XX.

Cuatro miradas sobre nuestro mundo a partir de personajes y hechos reales. Las cuatro novelas –breves, fulgurantes– de Jean Echenoz que reúne este volumen tienen como hilo conductor el recorrido por el cruento, convulso y estimulante siglo XX, aunque desde la óptica singularísima e inimitable del genial escritor francés.

Tenemos así en Ravel a un compositor bajito y más bien obsesivo que se sube a un transatlántico en dirección a América para emprender una gira; tenemos en Correr a un atleta checo, Emil Zátopek, de aspecto desmañado, que corre y corre y corre en un estadio de Berlín para cruzar el primero la meta y al mismo tiempo escabullirse de las garras del régimen comunista de su país, que lo acabará condenando al ostracismo; tenemos en Relámpagos a un genio incomprendido inspirado en Nikola Tesla, capaz de inventarlo casi todo, pero incapaz de obtener a cambio el reconocimiento que merece. Y, por último, tenemos en 14 la guerra que, según algunos historiadores, dio de verdad inicio al siglo XX.

De la misma colección

  • Jean Echenoz
  • Tom Ripley
  • Chinaski II
  • Todo Wilt
  • Mi corazón sedicioso
  • Amélie Nothomb
  • Michel Houellebecq
  • Ryszard Kapuscinski
  • Cuentos completos
  • Cuentos
  • Ginsberg esencial
  • Chinaski
  • Carrère
  • Los autoestopistas galácticos
  • Bandini
  • Cuentos
  • Charles Bukowski
  • En el camino; Los subterráneos; Los Vagabundos del Dharma
  • Historia del cine
  • William S. Burroughs

Literatura contemporánea

  • 1927: Un verano que cambió el mundo
  • Los días perfectos
  • Reunión
  • Tinta simpática
  • Cauterio
  • Warlock
  • Sueño en el pabellón rojo
  • Sueño en el pabellón rojo
  • Vivir con nuestros muertos
  • Los extraños
  • Ante los ojos del cielo
  • Bendito sea el padre
  • Sigo aquí
  • Una vida breve
  • La edad de la piel
  • Un domingo en Ville-d’Avray