La luna y las fogatas es la novela de Pavese más cargada de signos emblemáticos, de motivos autobiográficos, de enunciados sentenciosos. Como si del típico modo pavesiano de contar, reticente y elíptico, se desplegara de golpe esa prodigalidad de comunicación y de representación que le permite al cuento transformarse en novela. Pero la verdadera ambición de Pavese no estaba en ese logro novelesco: todo lo que nos dice converge en una sola dirección; imágenes y analogías gravitan en torno a una obsesión: los sacrificios humanos. Con esta novela concluye la exploración de Pavese: escrita entre septiembre y noviembre de 1949, fue publicada en abril de 1950, cuatro meses antes de que el autor se quitara la vida tras haber mencionado en una carta los sacrificios humanos de los aztecas. –Italo Calvino–