Olivia Michi y el respeto nos invita a acompañar a las infancias en dos aprendizajes fundamentales para vivir en una sociedad más justa e inclusiva: el respeto al cuerpo –propio y ajeno– y el respeto por las diferencias entre individuos, apostando a reconocer y valorar las cualidades únicas de cada persona; sin prejuicios ni estereotipos. Es una historia de amistad, empatía y respeto: una gatita recibe la ayuda de sus compañeros para lograr un juego más inclusivo, en donde nadie sufra por tener diferentes capacidades o atributos.