Riverside Agency

Realizar una búsqueda avanzada +

Ingresar

¿Olvidó su contraseña? Haga click aquí

Crónicas marxianas

Periodista:
Rogelio Demarchi
Publicada en:
Fecha de la publicación:
País de la publicación:
  • Descripción de la imagen 1

En esa atmósfera tan especial, el francés Daniel Bensaïd, uno de los históricos di­rigentes estudiantiles de las revueltas del Mayo Francés (1968), profesor de Filosofía, militante comunista y miembro del Nuevo Partido Anticapitalista, escribió Marx ha vuelto (Edhasa, 2011), su último libro (falleció en 2010).

Su originalidad radica en que “no pretende restablecer el verdadero pensamiento de un Marx auténtico e ignorado”, sino proponer “posibles modos de aplicación de Marx”. Por lo tanto, su objetivo es “mostrar cómo su crítica radical, reacia a toda or­todoxia y mojigatería doctrinal, siempre pronta a la autocrítica, a la propia transformación y superación, vive de temas no cerrados y de contradicciones no resueltas”.

En consecuencia, el libro adopta la forma de una biografía intelectual: qué pensó y escribió Marx, en qué contexto social y político y en qué momento de su vida.

Bensaïd subraya, por ejemplo, su temprano interés por unir “la tradición filosófica alemana con la tradición revolucionaria francesa”; y la importancia de su encuentro con Engels, que estaba cautivado por el R32;“comunismo filosófico” alemán y entendía que había mucho que aprender de los socialistas ingleses.

El lector no sólo accederá a los pormenores de la escritura de obras tan importantes como el Manifiesto Comunista y El Capital , sino que encontrará claras y breves explicaciones sobre el laicismo de Marx, qué diferencias marcaba entre socialismo y comunismo, y el significado que adjudicaba a nociones claves de su teoría (conciencia de clase, revolución, partido, dictadura, entre otras).

Una primera conclusión de Bensaïd es que Marx fue “un cronista ignorado y sutil de la vida parlamentaria inglesa” y “de las coyunturas políticas, entendidas no como simples mecanismos económicos, sino como cruce de múltiples determinaciones”.

Una segunda conclusión, en algún modo derivada de la anterior, es que la lógica de las crisis que describió Marx sigue vigente, y es por eso que su pensamiento permite entender la que estamos viviendo: una vez más, “el capital comercial y bancario, que en un primer momento había contribuido a enmascarar la creciente desproporción entre producción y consumo, termina por constituir el eslabón más débil”.

¿Entonces dónde está la diferencia entre las crisis que vivió Marx y la que estamos viviendo nosotros? Para Bensaïd, “no es una crisis más que se sumaría a la de los mercados asiáticos o a la de la burbuja de Internet”, sino “una crisis histórica –económica, social, ecológica–” que pone en jaque elementos claves del sistema capitalista.

Como su aspiración, más que acertar con su respuesta, era reposicionar al pensamiento de Marx como una herramienta válida para interpretar el presente, habrá que entender que, en última instancia, su trabajo nos enseña que el capitalismo, hasta el final de sus días, lo que más necesita es un contradictor.